Cómo aprender inglés por tu cuenta: guía para empezar hoy
Sí, se puede aprender inglés por tu cuenta. Lo que marca la diferencia es empezar en el nivel adecuado, tener contacto con el idioma casi todos los días y repasar lo que ya viste para que no se olvide. Ninguna guía puede prometer un plazo, porque depende de tu punto de partida y de tu rutina. Los pasos de abajo puedes empezarlos hoy.
Descubre tu nivel antes de elegir el material
El Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas, publicado por el Consejo de Europa, describe seis niveles, de A1 a C2, agrupados en tres franjas: usuario básico, independiente y competente. Los tres primeros tienen nombres en inglés que aparecen en muchos materiales: A1 es Breakthrough o beginner, A2 es Waystage o elementary, y B1 es Threshold o intermediate.
Quien empieza desde cero empieza en A1. Elegir material del nivel adecuado ayuda a evitar dos problemas comunes. Un libro demasiado difícil desanima. Un libro demasiado fácil da sensación de avance, pero enseña poco de nuevo. Una prueba de nivel ayuda, y conviene leer también las descripciones del marco, que dicen qué puede hacer una persona en cada nivel: escuchar, leer, hablar y escribir.
Cuántas palabras necesitas
Para entender un texto, el vocabulario pesa mucho. Nation publicó en 2006, en la Canadian Modern Language Review, un estudio sobre el tamaño de vocabulario necesario para comprender inglés, con listas de palabras tomadas de un corpus de inglés británico. Según él, si necesitas conocer cerca del 98% de las palabras de un texto para entenderlo sin ayuda, hacen falta de 8.000 a 9.000 familias de palabras para textos escritos y de 6.000 a 7.000 para el habla.
Una familia de palabras reúne la palabra básica y sus formas, como work, works y worked. Esas cifras son una meta a largo plazo, no lo que necesitas el primer mes. Muestran la distancia hasta la lectura cómoda, y no te piden memorizar de una vez una lista de miles de palabras.
En la práctica, empieza por las palabras más usadas en el día a día y aprende cada una dentro de una frase. "Quisiera un café, por favor" se vuelve I'd like a coffee, please. La frase muestra cómo funciona la palabra, y eso ayuda a usarla después. Como hablas español, vas a encontrar muchas palabras parecidas a las tuyas, pero desconfía de las que solo lo parecen: actually significa "en realidad", no "actualmente". Anótalas con su frase.
Repasa con espaciamiento
Repasar es tan importante como estudiar. En 2008, Cepeda y colegas publicaron en Psychological Science un estudio sobre el espaciamiento entre sesiones de estudio, con más de 1.350 personas que aprendieron un conjunto de datos. Uno de los hallazgos centrales es que el intervalo ideal entre el estudio y el repaso depende de cuánto tiempo quieres recordar aquello después: cuanto más lejos esté la fecha de la prueba, mayor es el intervalo ideal. El estudio no fue sobre idiomas, así que los intervalos de abajo son un punto de partida, no una regla exacta.
Práctica: al final de la semana, anota las palabras y frases nuevas. Al día siguiente, repasa algunas. Después, repasa de nuevo a los pocos días y una última vez a la semana. Sirve un cuaderno o una lista de tarjetas. Para entender mejor este método, lee repetición espaciada.
Recuerda antes de releer
Releer da una sensación agradable, porque todo parece familiar. Pero la familiaridad no siempre es aprendizaje. En 2017, Adesope, Trevisan y Sundararajan publicaron en la Review of Educational Research un metaanálisis, que reúne varios estudios, sobre las pruebas de práctica. En promedio, los estudios mostraron que practicar recordando, con preguntas o pruebas, lleva a más aprendizaje que solo volver a estudiar. La expresión "en promedio" importa: la ventaja varía de un estudio a otro.
Práctica: al terminar una lección, cierra el material e intenta decir tres frases en inglés sobre lo que aprendiste. Después compruébalo. Equivocarte en ese momento es útil, porque muestra exactamente qué necesita repaso. Este hábito tiene nombre en inglés, active recall, y hay un texto sobre él en active recall.
Una guía para empezar hoy
- Elige un material de tu nivel, de preferencia con audio, y separa 15 minutos al día.
- Aprende diez palabras o expresiones dentro de frases. Por ejemplo: "How are you?" (¿Cómo estás?) y "Nice to meet you" (Mucho gusto en conocerte).
- Cierra el material y di en voz alta las frases de la lección. Compruébalas después.
- Repasa lo que aprendiste al día siguiente, luego a los pocos días y luego a la semana.
- Una vez por semana, escucha un audio sencillo de tu nivel y repite lo que entendiste.
Cuánto tiempo lleva
No hay un plazo garantizado, y cualquier promesa de fluidez en pocos meses es exagerada. Lo que controlas es el nivel del material, la rutina y el repaso. Si después de algunas semanas sientes que no avanzas, no saques conclusiones sobre tu capacidad. El primer ajuste que conviene probar es el nivel del material, y solo después el ritmo.
¿Se puede aprender gratis?
Se puede empezar con materiales gratuitos, siempre que el nivel sea el adecuado y haya un repaso organizado. Para esta guía, lo que más pesa es la constancia, no el precio.
Dónde tiene límites estudiar por tu cuenta
Estudiar solo no trae corrección de pronunciación ni conversación en tiempo real. Por eso, siempre que puedas, escucha el idioma en audio y repite en voz alta. Cuando surja una duda, anótala y llévala a una clase, a un profesor o a un material de referencia. Anotar la duda ya es parte del método, porque muestra por dónde debe empezar el siguiente estudio.
Fuentes
- Council of Europe. (2001). Common European Framework of Reference for Languages: Learning, teaching, assessment. Cambridge University Press. Descripción de los seis niveles y de las tres franjas consultada en una página del portal de formación continua de Luxemburgo (INFPC) que describe el marco: https://www.lifelong-learning.lu/article/cecr-cadre-europeen-commun-de-reference-pour-les-langues/en
- Nation, I. S. P. (2006). How large a vocabulary is needed for reading and listening? The Canadian Modern Language Review, 63(1), 59-82. https://doi.org/10.3138/cmlr.63.1.59
- Cepeda, N. J., Vul, E., Rohrer, D., Wixted, J. T., & Pashler, H. (2008). Spacing effects in learning: A temporal ridgeline of optimal retention. Psychological Science, 19(11), 1095-1102. https://doi.org/10.1111/j.1467-9280.2008.02209.x
- Adesope, O. O., Trevisan, D. A., & Sundararajan, N. (2017). Rethinking the use of tests: A meta-analysis of practice testing. Review of Educational Research, 87(3), 659-701. https://doi.org/10.3102/0034654316689306